Generaciones
Por: Virtudes
Los ancianos se han convertido en una carga, en un fardo del que hay que deshacerse para aligerar el cotidiano e incluso, el futuro. Para que otros se ocupen de ellos y asi poder disfrutar de la vida nos permitimos el lujo de meterlos en hogares para ancianos. Alli esperaran el final sin ilusiones, sin afectos, sin alegrias correspondientes a sus edades. Pocos son los que van porque asi lo desean.
En realidad aquellos que meten a los ancianos en estos hospicios esperan acercarse al dinero que pertenece a estas personas que envejecen y que desean hacerlo tranquilamente, en el universo propio.
Existen sociedades que quieren cada vez menos a sus ancianos, se aprecia cada vez menos su compañia y sin embargo estamos hablando de una fuente de riqueza. Llevan en ellos un pozo de sabiduria, ese que proporciona la experiencia de años vividos y de épocas visitadas. Trabajos, dramas personales o colectivos, astucias para escapar de los problemas que se presentan….parecidos a gotas de agua que salen de cada acontecimiento y que se amontonan en la cabeza, en el alma. Tienen Historias que contar como estrellas que brillan en el cielo de una bonita noche. Anecdotas, a veces, increibles que pueden maravillarnos o bien commovernos pero que tienen la finalidad de hacernos mejores.
Pongamos frente a frente a dos generaciones: un mayor y un niño, se transmitiran mutuamente lo que poseen. El anciano le dara su saber de vivencias, sus consejos de sabio. El pequeño le ofrecera sus alegrias, sus ganas de vivir, la frescura de una existencia que comienza. Saldrian ganando los dos.
Al mirar los ojos de una persona mayor descubrimos las luces de la memoria historica: el pasado, los logros, las batallas, los triunfos de toda una colectividad. Y lo mas triste de todo esto es que hay jovenes que son viejos antes de tiempo y se permiten juzgar a la vejez. Hay ancianos que muestran un alma de veinteañeros y quieren que se comprenda su amor por la vida. Hombres y mujeres que son alegres, que se integran en este progreso que va hacia adelante. No piensan en el final, ese que otros les estan preparando cuando les buscan un sitio en los hogares para ancianos.
Lo correcto es darles la oportunidad de continuar con su vida, de seguir caminando por el sendero en el que andamos todos. Tenemos el deber de respetar ese derecho. No es justo que despues de los sacrificios que nos han ofrecido en distintos momentos de nuestro crecimiento personal le demos las gracias virandoles las espaldas.
Seremos como ellos un dia no muy lejano.
Articulo anterior de este autor: Las indiferencias se imponen
Para recibir mas articulos como este, Subscribete gratis a Publicalpha por Email
Para: Publicalpha.com
[...] Por: Virtudes [...]