Reportaje sobre La Silimarina en Univisión

Por: Chardondemarie

El secreto se llama Silimarina

Cuentan que la Virgen María tiñó de blanco las hojas de esta planta con la leche de su seno.

Esta hierba es uno de los remedios más eficaces para tratar las afecciones del hígado, debido a que impide la absorción de los tóxicos y estimula la secreción de la bilis.

Un verdadero milagro

Esta planta espinosa y comestible es uno de los remedios más eficaces para el hígado, debido a su riqueza en silimarina, una sustancia que impide la absorción de los productos tóxicos y estimula la secreción de la bilis. Además, protege del daño hepático producido por el alcohol y los envenenamientos.

Según la leyenda el color blanco de las hojas de esta popular planta medicinal, se debe a que María las tiñó con la leche de su pecho cuando amamantaba a su pequeño hijo Jesús, y trataba de ocultarlo de la persecución y la espada del rey Herodes.

El Cardo mariano, así denominado debido a este episodio bíblico, no sólo ha intervenido indirectamente en la salvación del cuello de un ser divino, sino que sigue interviniendo ahora de manera directa y científicamente comprobada, en la salvación de muchos hígados humanos, debido a sus efectos saludables sobre ese órgano esencial para la vida y la salud.

Común en los campos de la Europa mediterránea, el Silybum marianum, también conocido como cardo lechal, tiene tal efecto protector y reparador del hígado, que es una valiosa ayuda para tratar sus dolencias más severas, como la cirrosis o la hepatitis.Además, ayuda a neutralizar los estragos causados por la intoxicación debida al alcohol, y combate los efectos de las setas venenosas, incluida la mortal Amanita phalloides, la cual contiene la toxina más peligrosa para el hígado que se conoce.

Dos aliados hepáticos

  • Maceración antiinflamatoria. Mezcle a partes iguales la cabeza floral del Cardo mariano con sus semillas triturada, con angélica, genciana, alcachofera, centaura, caléndula, menta, de boldo y cachurrera, y mantenga en remojo toda la noche, una cuchara sopera rasa de esta mezcla por medio vaso de agua. Al día siguiente, cuele y beba en ayunas diariamente.
  • Infusión hepatoprotectora. Para normalizar la función hepática y ayudar a tratar sus problemas, combine cantidades iguales de cardo mariano, boldo, cúrcuma, crisantemo, menta y anís, y vierta en agua hirviendo el contenido de una cucharada sopera de la mezcla por taza, para tomar tres dosis diarias de este líquido tres veces al día, antes de las comidas.

Triple acción protectora

Esta planta es el principal remedio de la herboristería occidental para los desórdenes hepáticos, proteger la víscera y regenerar sus células. Se emplea como complemente en tratamiento de una amplia gama de dolencias y desórdenes, desde cirrosis, esteatosis, hepatitis y colecistopatías, hasta ictericia, intoxicaciones por setas tóxicas para el hígado, y afecciones en el cual este órgano está estresado, debido a una infección o el exceso de alcohol. También se emplea para limitar los daños que le causa al hígado, la quimioterapia del cáncer y acelerar su recuperación después de este tipo de tratamiento.

Posiblemente debido a que mejora la función hepática, el cardo mariano favorece la circulación sanguínea abdominal, del área genital y del cuerpo en general, por lo que se recomienda para tratar las reglas abundantes, hemorroides, varices y pérdida de sangre nasal.

Aunque ahora ha sido relegado por otras plantas como el Hipérico, el principal uso terapéutico de Cardo mariano en la antigüedad, era como remedio contra la depresión, si bien hay que tener en cuenta que muchos casos de melancolía también se asocian a dolencias hepáticas. El médico naturista Gerard afirmaba en su libro “Herball” de 1597, que “es el mejor remedio que crece contra todas las enfermedades melancólicas”.Amigos y enemigos del hígado

Para entender la importancia del Cardo mariano, hay que comprender la importancia del hígado, una víscera vital, ya que se encarga de verter la glucosa a la sangre, interviene en el metabolismo del hierro, modifica las sustancias que le llegan a través de la vena porta y es uno de los órganos de filtrado, limpieza y eliminación más importantes del organismo.

La víscera más grande y una de las más complejas, no sólo descompone las sustancias tóxicas para eliminarlas como subproductos inocuos.

Esta “fábrica de elementos químicos” produce casi la mitad del colesterol, transforma las sustancias que contienen los alimentos digeridos en proteínas, grasas e hidratos de carbono, y sintetiza varios compuestos importantes que el organismo emplea para efectuar distintas funciones, como los denominados “factores de coagulación” de la sangre.

El hígado recibe sangre tanto del intestino como del corazón, la cual circula a través de una pequeña red de canales en el interior de la víscera, donde se procesan los nutrientes digeridos y cualquier sustancia nociva, y la sangre después sigue su camino, por todo el organismo

Este complejo bioquímico, es el filtro con que el organismo depura la sangre y el reactor donde se retienen y degradan los tóxicos que ingerimos: el alcohol, los medicamentos y los compuestos artificiales de las comidas y bebidas, hasta las drogas como la nicotina o la cafeína.

Cuando este órgano se halla en buen estado es capaz de enfrentarse a las agresiones externas, manteniendo el cuerpo con buena vitalidad, salud y funcionamiento, pero si se degrada debido a una mala alimentación o a la ingestión continuada de toxinas, comienza a sobrecargarse y presentar problemas: desde falta de apetito, náuseas, indigestiones y dolor, hasta insuficiencia hepática, hepatitis, cirrosis, cálculos biliares o cáncer.

Los principales enemigos del hígado son el alcohol, ciertos medicamentos, algunos aditivos alimentarios y las setas venenosas; entre sus principales aliados, además de otra planta a la vez medicinal y comestible como es la alcachofa, es el Cardo mariano: el hepatoprotector por excelencia.Una hierba común pero especial

Originario del Mediterráneo, el Cardo mariano se emplea con fines medicinales desde la más remota antigüedad y ha sido utilizado en Europa como remedio para la depresión y los desórdenes del hígado desde hace siglos, aunque hoy prevalece su rol de restaurador y protector hepático, el cual ha sido confirmado por numerosas investigaciones médicas.

Aunque también se cultiva como ornamento, esta hierba crece silvestre, en los terrenos sin cultivar y casas en ruinas de muchas zonas templadas, especialmente del sur de Europa, continente donde es muy común salvo en el Reino Unido. Crece sobre suelos secos y soleados, en taludes, yernos y escombreras, de toda la cuenca mediterránea. Prefiere un lugar al sol y se resiembra el mismo sin dificultad.

Esta planta anual o bianual, espinosa, con una discreta lanosidad, puede alcanzar hasta 1,5 metros de altura. Sus hojas, situadas en un tallo robusto y ramoso, son lobuladas, muy brillantes, grandes y onduladas, muestran manchas de color blanco marmóreo, sobre todo a lo largo de las nervaciones, y terminan en espinillas muy agudas y amarillas. Las flores, de color púrpura, son colgantes, tubulares y están dispuestas en una cabezuela terminal en forma de alcachofa, con brácteas espinosas.

La planta se recolecta a principios de primavera y verano, cuando las flores están abiertas por completo. Se utiliza toda la planta, pero en especial sus cabezuelas florales y sus semillas, que contienen más silimarina y son la parte usada para remedios.

Aunque no se conocen efectos tóxicos del Cardo mariano, incluso a grandes dosis, conviene tomar precauciones en algunos casos concretos, además de la contraindicación general de su uso por parte de las embarazadas y lactantes. Las personas que siguen un tratamiento alopático con medicación antidepresiva con IMAO no deben ingerir esta planta, la cual también es desaconsejable para los hipertensos.

Tomado en forma de infusión, polvo, tintura, gotas, pastillas o comprimidos, tiene una amplia variedad de indicaciones: hepatitis, cirrosis hepática, piedras en la vesícula, intoxicaciones, hemorragias, varices, melancolía, depresión, lactancia deficiente, jaqueca, neuralgias, mareos, vómitos, quimioterapiaEl secreto se llama Silimarina

Entre las principales sustancias activas que benefician el hígado y distintas funciones orgánicas, figuran la taxifolina, los ácidos linoleico y oleico, la tiramina, taninos, compuestos proteicos y unas fibras llamadas mucílagos.

Pero su principal efecto hepatoprotector se debe a su riqueza en silimarina o sylimarina: un flavonoide que protege el hígado de la acción de compuestos que normalmente resultan tóxicos, fortalece las membranas celulares de esta víscera, mantiene sus funciones y estimula la secreción de la bilis y proteínas, una especie de “desinfectante intestinal”.

Parece ser que este flovonoide actúa protegiendo las células del hígado intactas o que no estén irremediablemente, mediante un mecanismo de fortalecimiento de sus membranas que dificulta la absorción de los tóxicos.

La silimarina también estimula la síntesis de proteínas en el hígado por lo que también podría tener un efecto regenerador de las células hepáticas.

Se ha demostrado que el colapso grave del hígado producido por ingerir tetracloruro de carbono o setas venenosas, puede evitarse si se toma silimarina de inmediato o en las 48 horas siguientes. En Alemania, la silimarina se ha utilizado con éxito para tratar la hepatitis y la cirrosis.

Estudios recientes demuestran la potencia del Cardo para contrarrestar la influencia nociva en el hígado de la absorción de metales pesados asociados a ciertos productos, como el plomo y el aluminio de las latas y envases, y el mercurio de los empastes dentales y ciertos cosméticos.

Mas información en mi blog www.chardondemarie.blogspot.com

Articulo anterior de este autor: Silimarina: estudios comprueban sus beneficios

Para recibir mas articulos como este, Subscribete gratis a Publicalpha por Email

Para: Publicalpha.com

One Response to “Reportaje sobre La Silimarina en Univisión”

  1. [...] Articulo anterior de este autor: Reportaje sobre la Silimarina en Univision [...]

Leave a Reply