Masonería también es filosofía
Por: H. Alcalá
Ni el masón puede dejar de ser filósofo, ni el filósofo puede estar ajeno a la masonería, es como si se tratara de una vía de ferrocarril donde los durmientes se encargan de mantener ambos lados de la vía en paralelo hasta el final.
Tan necesaria la vía izquierda como la derecha, que solo así el tren llegará a su destino para el que fue diseñado, así el masón logra incursiones en la filosofía por razón de que la filosofía solo busca la verdad, lo mismo que el masón.
La verdad os hará libre, una frase que al paso del tiempo sigue estando vigente, pues solo con la verdad encontraremos los caminos para el bien común, que es una de las divisas de la masonería.
El masón entiende y demuestra que cada uno de nosotros lleva en sí, el juez de sus acciones y que nunca debe desatender los preceptos que su conciencia le dicta, como si dentro de nosotros mismos tuviéramos un maestro casi secreto.
Entiende también que debe estar presto a ser justo, por que así lo dicta su maestro interno, que además exige mostrar equidad e imparcialidad en sus juicios, nunca condenar a nadie ni a nada solo por las apariencias.
Aprender a escuchar, es uno de los mejores mecanismos para llegar a una conclusión justa y equitativa, nadie tiene derecho a juzgar sin escuchar, por que el ser escuchado es uno de los principales derechos que se adquiere desde el nacimiento.
El mismo maestro interno habla de la perfección, todos nacemos libres, todos somos iguales, no están equivocados quienes afirman que debemos vernos como hermanos.
Para el masón es indispensable que tanto el rico y el pobre, deben ser juzgados igual que al poderoso y al desvalido, así lo dicta la perfección de su maestría, pues no se concibe un masón que no busque su perfección de manera sistemática.
Muchas veces se explica esa perfección con el concepto alma, y en ese análisis se llega a la conclusión del porqué de la inmortalidad del alma, como lo afirman los filósofos cuando han buscado la verdad del alma.
La fortaleza de esa alma no es casual, ni es solo un concepto más, sino que en su andar en la búsqueda de la verdad, entiende que dentro de ese análisis surge un personaje llamado curiosidad.
Parece que también se va a convertir en un maestro de la curiosidad, por que no va a perdonar medio alguno para descubrir la verdad de cuanta pregunta surja en su mente, y esa curiosidad va a convertirse en el motor de búsqueda.
Tres son los conceptos que el masón va a tratar de entender y razonar, para convertirse en el filósofo, que entregará a las nuevas generaciones, las herramientas simbólicas, para descubrir las respuestas que los seres humanos necesitan.
Sin la curiosidad nada se puede concluir, sin la curiosidad el ser humano estaría al nivel de cualquiera de las especies, el ser humano es la única especie capaz de transformar la materia por medio de su inteligencia.
Las demás especies solo viven, consumen alimento, pero nada pueden hacer para transformar ni el más pequeño átomo de materia con inteligencia, la transformación que logran solo es el proceso metabólico que la naturaleza les otorga.
El ser humano cuenta además con ese maestro interno que a cada momento se muestra con una perfección capaz de entender ese concepto libertario de que hablamos, para entender la tarea encomendada desde su nacimiento.
También entiende que el secreto que su maestro interno le dicta lo que debe hacer, lo conocemos como conciencia, que a cada momento nos dicta que hacer o que no hacer ante situaciones simples o complejas.
Cuando nace un niño, una vez que le es retirado el cordón, casi de inmediato busca alimento, antes lo recibía por medio de ese cordón mágico y de alguna manera entiende que el llanto va a ser el lenguaje por el cual exigirá alimento.
El resto de las especies, simplemente se alimentan sin el recurso del llanto, cada especie posee su propio lenguaje, son capaces de saber de alguna manera quien es la madre, pero un niño identifica a la mamá aplicando la inteligencia del llanto.
Como aprendiz de filósofo, quiero englobar los tres conceptos para entender como es que funciona nuestra mente, alguien llamado conciencia es quien dictará la necesidad de caminar por camino seguro.
Y ese maestro interno que hemos catalogado como perfecto es quien va a decidir, parece que esa perfección solo se va a conseguir etiquetando a ese maestro interno, y por que no etiquetarlo como alma inmortal.
Esa alma inmortal va a descubrir, que todo lo quiere saber, todo lo quiere investigar y solo cuenta con una herramienta para lograrlo, se llama curiosidad, sin esa curiosidad no se hubiera logrado llegar a la luna.
Espero que hayan sido claros los conceptos, conciencia, alma y curiosidad, pienso que son necesarios para encontrar la verdad, que nos hará libres.













